Comisiones Obreras de Navarra | 7 octubre 2026.

Opini贸n

Un avance en los cuidados de las personas dependientes

  • Javier Ord贸帽ez, Secretario General de la Federaci贸n de Pensionistas de CCOO de Navarra

24/09/2026.
Javier Ordo帽ez

Javier Ordo帽ez

A finales de agosto se firmó el convenio de la dependencia en Navarra. Para el colectivo de las personas mayores, este no es un convenio más: es el pacto por el que se regulan las condiciones de trabajo de las personas que nos cuidan o bien nos cuidarán en un futuro próximo.

Las personas mayores comprometidas en organizaciones de clase saludamos la firma de este convenio, una herramienta más que necesaria para las más de 5.000 personas que en Navarra trabajan en el cuidado de las personas mayores. Tener un empleo con unas condiciones dignas es el primer paso para poder desempeñarlo con garantías.

La firma de este convenio es un gran paso adelante para todas las personas que, llegado un momento, requerirán de los cuidados de profesionales para tener una vejez digna. El convenio de la dependencia es un salto cualitativo en el derecho fundamental a los cuidados y las posibilidades de conciliación de la clase trabajadora.

Hay una cuestión que a veces olvidamos: las condiciones en las que trabajan quienes cuidan determinan, en gran medida, las condiciones en las que somos cuidados.

Quien trabaja en una residencia, centro de día o SAD, no trabaja con mercancías, ni con expedientes, ni con números. Trabaja con personas que tienen una historia, unos afectos, unos miedos, unas preferencias y, siempre, una enorme necesidad de sentirse escuchadas y respetadas. Por eso, la estabilidad laboral es también una cuestión de calidad asistencial.

Una persona mayor necesita profesionales que tengan tiempo para conocerla, que sepan cómo se encuentra, que detecten un cambio en su comportamiento, que conozcan sus costumbres y que puedan establecer con ella una relación de confianza. Esa relación resulta mucho más difícil cuando quienes trabajan en las residencias están sometidos a la precariedad, a la rotación constante, a salarios insuficientes o a unas condiciones laborales que terminan expulsando a las profesionales del sector. No se puede pedir cuidados de calidad desde puestos de trabajo precarios.

Sabemos que el gran escollo para la firma de este convenio han sido las empresas con ánimo de lucro que trabajan en el sector. No nos pilla por sorpresa. Desde CCOO llevamos tiempo denunciando la proliferación de este tipo de empresas en el sistema de cuidados en Navarra. Estas compañías, lejos de tener como fin el bienestar de las personas dependientes −ni de sus plantillas− solo les mueve el ánimo de engordar sus cuentas. Algunas, incluso, acaban llevando sus beneficios a buen recaudo en algún paraíso fiscal.

El Gobierno de Navarra, así como los ayuntamientos y mancomunidades que tienen gestión en la dependencia, tienen que hacer todo lo posible para que las empresas con ánimo de lucro desaparezcan, mejor hoy que mañana, del sistema de los cuidados a las personas dependientes. Y por supuesto, encaminar los cuidados hacia la gestión pública como mejor garante de calidad en los cuidados.

La dependencia no puede basarse en la especulación y el negocio, si no en los cuidados dignos, la profesionalización y estabilización de las personas trabajadoras del sector.