Un informe de CCOO destaca que 67.500 personas y 4.335 empresas participaron en 2017en los programas de formación

  • Navarra es la segunda comunidad con la tasa de cobertura más alta, sólo superada por Madrid
  • El sindicato considera vital esta formación, porque permite que sectores precarios y con baja formación se mantengan en el mercado de trabajo

02/10/2018.
formación bonificada

formación bonificada

 

CCOO ha presentado hoy el informe “análisis gráfico de la formación bonificada en la empresa navarra 2017”, en el que se destaca la importancia de estos programas para la empleabilidad de sectores precarios y para la competitividad de la empresa navarra.

En este tipo de formación, los cursos se financian principalmente con la cuota de formación profesional que aportan empresas y trabajadores. Todas las empresas, que cotizan por sus trabajadores y trabajadoras en concepto de formación profesional a la Seguridad Social pueden participar en esta formación y bonificar su coste de las cuotas de la Seguridad Social

Esta formación es importante en todos los grupos de trabajadores, especialmente en aquellos que sufren mayores tasas de precariedad como; jóvenes, mujeres, mayores de 45 años y personas con baja cualificación. Es importante también para las empresas, ya que cuanto más trabajadores haya formados más competitividad tendrán nuestras empresas.

El peso de la formación en la empresa es alta; en 2017 participaron 67.581 personas y 4.335 empresas, con 1.040.000 horas de formación. Navarra es la segunda comunidad con mayor tasa de cobertura, sólo superada por Madrid.

En comparación con 2016, la formación subió un 4,3%. No obstante tanto la duración media de la formación, como el número de las empresas formadoras han ido bajando, especialmente a raíz del 2015, año en el que se reformó la ley que regula este tipo de formación.

En cuanto a los colectivos prioritarios, del total de participantes el 41% eran mujeres (4 puntos por debajo de lo que representa la población femenina asalariada), el 34% mayores de 45 años y el 18% personas con baja cualificación.

Así como queda constatado que las personas usuarias que están utilizando esta formación están aumentando, son sobre todo las grandes empresas las que la concentran.

En 2017 bajan las empresas que ofrecen esta formación con respecto al 2016, 405 empresas menos, esta caída afecta exclusivamente a microempresas y pequeñas empresas. La reforma del sistema formativo que se dio en 2015 atrajo sobre todo a la gran empresa, abandonando a la pequeña, que tiene mayores dificultades de adaptación a los cambios.

Tal y como se ve en los gráficos del informe, mientras que suben las personas que participan en esta modalidad de formación, bajan las empresas que la realizan.

La duración media de la formación ha bajado en los últimos años, se concentra en pocas familias profesionales y la mayoría de la formación, tanto en personas como en horas, se da de forma presencial. La duración media de la formación ha pasado de 33 horas en 2004 a 15 en 2017. Esta tendencia apunta a un menor grado de especialización o profundización en los contenidos.

Un 62% de participantes se concentra en tres familias profesionales, por lo que no parece que los contenidos formativos respondan a necesidades concretas y específicas de la estrategia empresarial. La mayoría se forma en administración y gestión, un 29%, en segundo lugar la mayor demanda se da en seguridad y medioambiente.

En 2017 la modalidad elegida por las empresas para formar a sus plantillas seguía siendo la presencial. Un 80% prefería la formación presencial a la teleformación. La modalidad de teleformación se impone en las empresas navarras de menor tamaño: un 42% de los participantes de microempresas se forman en esta modalidad. En el lado opuesto, sólo el 5,1% de participantes de las empresas de 50 a 249 trabajadores/as se han formado “on line”

A juicio de CCOO, con estos datos es momento de mejorar algunas cuestiones, ya que es una formación muy demandada por empresas y trabajadores, pero que necesita correcciones importantes para que sea verdaderamente útil.

Mediante la formación mejoramos nuestra cualificación profesional, nuestras expectativas personales y laborales y afrontamos con mayores garantías los cambios laborales, difíciles de asumir en situaciones de crisis.

En nuestra opinión hace falta un Plan de Trabajo Acordado entre gobierno estatal y agentes sociales para concretar y definir mejor la orientación de la formación a medio y largo plazo. Además de ello creemos importante que se impulse una mayor especialización y diversificación de los contenidos formativos: más de la mitad de las personas participantes en la formación bonificada, el 50,8%, se concentran en las familias profesionales de Administración y de Seguridad y Medio ambiente, y en las áreas de competencia de Seguridad y Prevención y Administración y Auditoría.

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