Comisiones Obreras de Navarra | 22 julio 2024.

CCOO sale a la calle por el pleno empleo, la reducción de jornada y la subida salarial

    La manifestación de CCOO en Pamplona este Primero de Mayo reivindica también una defensa de las instituciones democráticas frente a los bulos y los discursos del odio.

    01/05/2024.
    Manifestación de CCOO y UGT en Pamplona

    Manifestación de CCOO y UGT en Pamplona

    Hoy hemos salido a las calles porque estamos orgullosos de los derechos conquistados para la gente trabajadora. Hemos conseguido importantes hitos.

    Contuvimos el paro a través de los ERTE en la pandemia y hoy estamos en cifras récord de ocupación.

    La reforma laboral ha reducido la temporalidad a la mitad y nos ha devuelto la fuerza que necesitábamos en la negociación colectiva. Hemos incrementado los salarios en los convenios firmados, en un contexto inflacionista muy difícil para las familias que pelean por llegar a final de mes.

    Nos hemos puesto del lado de los trabajadores y trabajadoras más vulnerables y hemos presionado para subir el Salario Mínimo, que hoy es un 54% superior al que teníamos en 2008. También hemos subido las pensiones y hemos mantenido el poder adquisitivo de nuestros mayores.

    Pero hoy estamos aquí, frente a la patronal navarra, porque no nos conformamos y sabemos que es posible. Los mantras neoliberales aplicados al mercado laboral se están viendo superados por los datos. Nuestra prioridad sindical es el pleno empleo. No cabe una lectura autocomplaciente mientras haya tasas de desempleo por encima de dos dígitos ni una contratación a tiempo parcial no deseada que afecta sobre todo a las mujeres.

    Es el momento de hacer políticas ambiciosas. El sistema productivo está en récords de márgenes empresariales y hay que repartirlo con la clase trabajadora a través de una subida de salarios. Queda mucha gente encadenada a la precariedad, quedan horas extras sin pagar, quedan jóvenes estancados en sus proyectos vitales por no poder acceder a una vivienda. Queda mucho por hacer.

    Pedimos valentía al Gobierno ahora que se han disipado las dudas, para mejorar el marco normativo en el que se genere el empleo del futuro. Tenemos que adaptar la normativa laboral a la evolución del empleo y a los nuevos retos que pone la digitalización encima de la mesa

    Es el momento de reducir la jornada laboral por ley. Llevamos 40 años con la jornada actual. El aumento de la productividad en las empresas produce beneficios que deben repartirse con la gente trabajadora a través de una reducción del tiempo de trabajo sin pérdida salarial. Hay que dar más poder a las personas trabajadoras para determinar cómo se distribuye su tiempo de trabajo.

    Los avances en materia de igualdad tienen que seguir desarrollándose. Los cuidados son la primera causa de inactividad entre las mujeres. Terminar con las brechas de género pasa necesariamente por un cambio estructural que reconozca el valor de los cuidados. Cambiar desde el sistema educativo ese rol feminizado y apostar por un sistema público de cuidados que profesionalice las tareas de cuidados y las saque de la esfera familiar privada.

    Nuestra comunidad tiene importantes retos por delante. Abordar el problema de las listas de espera en la sanidad pública. Negociar un nuevo Plan de Empleo que mejore la empleabilidad de los y las navarras y se ocupe de las materias en las que suspendemos, como las cifras insostenibles de siniestralidad laboral. Pero hay otros retos más inmediatos, como terminar con la discriminación que sufren los pensionistas navarros que cotizaron a las mutualidades. CCOO ha liderado la campaña informativa y de presión para terminar con esta discriminación y seguirá haciéndolo hasta que se garantice el derecho de estos pensionistas mutualistas.

    Pero no sólo en Navarra y en España nos jugamos el futuro. El día 9 de junio tenemos elecciones europeas y votamos y lo debemos hacer por una Europa más social, más solidaria, más pacifista frente a este escenario de guerra que nos plantean. Las políticas que dicta Europa, nos afectan directamente. Votad, votemos contra otra Europa insolidaria con la clase trabajadora, la Europa ya conocida del austericidio y la desigualdad.

    Hoy nuestro lema es por el pleno empleo. Reducir la jornada laboral, mejorar los salarios.

    Pero tenemos que añadir una reivindicación tan importante como las anteriores.

    Llevamos años asistiendo al esperpento de la política protagonizado fundamentalmente por la derecha y la ultraderecha PP y VOX y el acompañamiento de UPN.

    Organizaciones que tienen claro el objetivo, derribar el gobierno de coalición elegido legítimamente por el pueblo en las urnas.

    Quitarnos a los trabajadores y trabajadoras, a la sociedad, el derecho a decidir quién queremos que nos gobiernen.

    O gobiernan ellos o no gobierna nadie.

    Porque tienen otro objetivo fundamental, revocar los derechos conseguidos en el dialogo con el gobierno legítimo en estos últimos años.

    Devolver a los empresarios, a las entidades financieras, a las grandes corporaciones lo que desde el diálogo social y la política les hemos arrebatado.

    Hemos asistido perplejos al último capítulo de este esperpento, el intento de muerte política del Presidente del Gobierno apuntado a su mujer.

    Pero no es solo el ataque a la familia del Presidente. Antes hubo otros atacados por los mismos medios y miramos para otro lado, guardamos silencio.

    Es el ataque a las instituciones representativas de la voluntad popular.

    Es el ataque sistemático al régimen democrático del que nos dotamos.

    Y es más peligroso todavía cuando esos ataques se apoyan desde el tercer poder del estado, el poder judicial.

    Muchas y muchos de los que aquí estamos sabemos lo que costó en años de movilización, de cárcel y de vidas derrocar el franquismo. Aunque parece que no lo derribamos del todo porque están en las instituciones, en los juzgados, en las iglesias, en las cabeceras de la caverna mediática y en las calles.

    Quieren destruir lo que tanto nos costó a los trabajadores y a las trabajadoras de España. Y no lo vamos a consentir.

    Somos la sociedad civil, que sabemos distinguir entre la política útil y la política del derribo, los que queremos seguir viviendo en una democracia con derechos los que debemos reaccionar también, acompañar a nuestras instituciones, exigirles que siga gobernando para la gente, que la agenda social siga siendo prioritaria, que vuelvan a la senda del dialogo social.

    No podemos ser cómplices de este acoso y derribo.

    Si no tenemos gobiernos de coalición fuertes, si no tenemos el consenso entre gobiernos y organizaciones sindicales, las reivindicaciones de hoy y las conseguidas en estos últimos cuatro años, se quedarán en papel mojado.

    Y una reflexión en alto para quien la quiera escuchar, para la izquierda confederal. Flaco favor les hacemos a los trabajadores y trabajadoras del país si el camino que habéis elegido es de ver quien puede más. Ese es el camino de la autodestrucción. La clase trabajadora necesitamos organizaciones políticas y sociales fuertes. Necesitamos un partido socialista fuerte, necesitamos una izquierda a la izquierda del PSOE, fuerte.

    Porque necesitamos gobiernos de coalición potentes que miren a las necesidades de la gente, que legisle para mejorar nuestras condiciones de vida y de trabajo. Y en todo esto nos vamos a empeñar.

    Como decía Marcelino Camacho, ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar.

    Porque no nos da la gana.

    Viva la democracia

    Viva el primero de mayo